La anticipación de aranceles estadounidenses a las importaciones de cobre está provocando un repunte de envíos preventivos a los puertos de EE. UU., lo que podría generar congestión o mayores volúmenes de tráfico. Además, el casi cierre del estrecho de Ormuz por el prolongado conflicto en Oriente Medio plantea un riesgo significativo de desvío para los buques que transitan por ese paso crítico.