OPINIÓN | Los petroleros logran salir de Ormuz, pero la normalidad sigue lejana
El estrecho de Ormuz permanece casi totalmente cerrado por el conflicto en curso entre EE. UU. e Irán, con un tráfico de petroleros en torno a una décima parte de los niveles previos a la guerra; cerca del 65 % de los petroleros cargados de salida transitan en modo "oscuro" (AIS apagado), distorsionando gravemente la visibilidad de la carga y la transparencia del mercado. Más de 13 millones de barriles diarios de exportaciones de petróleo siguen bloqueados en el golfo Pérsico, con una reducción lenta y frágil en marcha, mientras los riesgos de seguro, las limitaciones logísticas y los posibles peajes iraníes continúan amenazando cualquier retorno a la normalidad.