La ola de calor que nadie mide
La ola de calor europea de junio de 2026 ha provocado caídas significativas en los niveles del Rin y el Danubio, obligando a las barcazas a operar con aproximadamente el 50 % de su capacidad y desencadenando recargos por aguas bajas, con retrasos en cascada hacia los principales puertos del Mar del Norte y costas oceánicas. Se espera que las perturbaciones en las vías navegables interiores repercutan en los calendarios del transporte marítimo oceánico, ya que la carga se acumula en las terminales portuarias a la espera de un transporte fluvial de capacidad reducida.