Situación geográfica y contexto marítimo
Bolivia es un país sin salida al mar situado en América del Sur, limitado por Brasil, Paraguay, Argentina, Chile y Perú. Aunque no tiene costa marítima, se beneficia de un acceso importante a las vías fluviales, especialmente a través del río Paraguay mediante el río Paraguay-Paraná, que permite acceder al puerto fluvial de Puerto Busch. Este puerto juega un papel estratégico clave ya que constituye la puerta de entrada marítima hacia el Atlántico vía la vía fluvial. Desde la Guerra del Pacífico en el siglo XIX, Bolivia perdió su acceso directo al Océano Pacífico, pero sigue desarrollando sus capacidades marítimas a través de sus puertos interiores. Este contexto geopolítico histórico sigue influyendo en la estrategia económica y marítima boliviana.
Por ello, las vías fluviales son vitales para Bolivia. El país invierte en la mejora de sus infraestructuras fluviales para facilitar el comercio internacional y reducir los costes logísticos. Las infraestructuras portuarias y los medios de transporte multimodal permiten a Bolivia integrar de forma más efectiva los mercados globales. Así, a pesar de la ausencia de litoral, Bolivia explota sus recursos fluviales y crea corredores logísticos hacia los puertos situados en las costas vecinas.